Meatly se traslada a una planta de 20.000 litros en Londres para resolver la economía unitaria de la carne cultivada
La adecuación cuesta entre 3 y 4 millones de libras y la empresa británica se da unos dos años para producir pollo cultivado por debajo de 10 libras
Meatly, la empresa londinense de carne cultivada, se traslada a una planta de producción construida en torno a depósitos de 20.000 litros. El objetivo declarado del traslado es resolver si el proceso puede operar a un coste que el mercado de alimentación animal esté dispuesto a pagar. El consejero delegado Owen Ensor dijo a AgFunderNews el 28 de septiembre de 2026 que el equipo espera ocupar el edificio en cuestión de semanas. El director científico Helder Cruz dirige el trabajo de proceso.
La adecuación cuesta entre 3 y 4 millones de libras, una cifra baja para una instalación de ese tamaño, y la compañía apunta a un coste de producción inferior a 10 libras por kilo. El argumento de Ensor es que un proceso a 50 o 100 libras el kilo es un producto de restaurante y no un ingrediente para alimentación animal, y que Meatly todavía no ha demostrado que pueda alcanzar la paridad de precio. Calcula unos dos años para responder a esa pregunta. La empresa describe los 20.000 litros como la mayor escala que necesitará alcanzar.
El paso sigue a una ronda de serie A de 10,4 millones de libras anunciada a principios de 2026, con los nuevos inversores Oyster Bay Venture Capital, Clean Growth Fund y JamJar Investments junto a los accionistas previos Agronomics y Pets at Home. La financiación total asciende así a 17,4 millones de libras, incluida una ronda semilla anterior de 7 millones.
Meatly obtuvo en 2024 la autorización regulatoria británica para el pollo cultivado en alimentación animal y realizó una prueba en tienda en 2025, con lo que fue la primera empresa de Europa en vender carne cultivada de forma comercial. Se espera que el producto de la nueva planta llegue al mercado en 2027.
Por qué importa a los fundadores AgTech: la cifra que conviene mirar no es 20.000 litros, sino 3 a 4 millones de libras. Meatly compra el último escalón de industrialización que necesita, no el mayor disponible, y fija su techo de coste en lo que el cliente ya paga, no en lo que la tecnología podría llegar a permitir. La alimentación animal cumple aquí una función real: expectativa de precio más baja que en alimentación humana, vía regulatoria más corta y un socio minorista ya en el accionariado. A los fundadores de fermentación, proteína cultivada y biofabricación se les pregunta en la serie A cuál será el tamaño de su planta. La respuesta más útil es cuán pequeña puede seguir siendo alcanzando el precio que el comprador acepta, y cuánto cuesta averiguarlo. Meatly ha puesto precio a ese experimento: dos años y unos pocos millones de libras, algo barato para este campo.
Meatly se traslada a una planta de 20.000 litros en Londres para resolver la economía unitaria de la carne cultivada
La adecuación cuesta entre 3 y 4 millones de libras y la empresa británica se da unos dos años para producir pollo cultivado por debajo de 10 libras el kilo.
Meatly, la empresa londinense de carne cultivada, se traslada a una planta de producción construida en torno a depósitos de 20.000 litros. El objetivo declarado del traslado es resolver si el proceso puede operar a un coste que el mercado de alimentación animal esté dispuesto a pagar. El consejero delegado Owen Ensor dijo a AgFunderNews el 28 de septiembre de 2026 que el equipo espera ocupar el edificio en cuestión de semanas. El director científico Helder Cruz dirige el trabajo de proceso.
La adecuación cuesta entre 3 y 4 millones de libras, una cifra baja para una instalación de ese tamaño, y la compañía apunta a un coste de producción inferior a 10 libras por kilo. El argumento de Ensor es que un proceso a 50 o 100 libras el kilo es un producto de restaurante y no un ingrediente para alimentación animal, y que Meatly todavía no ha demostrado que pueda alcanzar la paridad de precio. Calcula unos dos años para responder a esa pregunta. La empresa describe los 20.000 litros como la mayor escala que necesitará alcanzar.
El paso sigue a una ronda de serie A de 10,4 millones de libras anunciada a principios de 2026, con los nuevos inversores Oyster Bay Venture Capital, Clean Growth Fund y JamJar Investments junto a los accionistas previos Agronomics y Pets at Home. La financiación total asciende así a 17,4 millones de libras, incluida una ronda semilla anterior de 7 millones.
Meatly obtuvo en 2024 la autorización regulatoria británica para el pollo cultivado en alimentación animal y realizó una prueba en tienda en 2025, con lo que fue la primera empresa de Europa en vender carne cultivada de forma comercial. Se espera que el producto de la nueva planta llegue al mercado en 2027.
Por qué importa a los fundadores AgTech: la cifra que conviene mirar no es 20.000 litros, sino 3 a 4 millones de libras. Meatly compra el último escalón de industrialización que necesita, no el mayor disponible, y fija su techo de coste en lo que el cliente ya paga, no en lo que la tecnología podría llegar a permitir. La alimentación animal cumple aquí una función real: expectativa de precio más baja que en alimentación humana, vía regulatoria más corta y un socio minorista ya en el accionariado. A los fundadores de fermentación, proteína cultivada y biofabricación se les pregunta en la serie A cuál será el tamaño de su planta. La respuesta más útil es cuán pequeña puede seguir siendo alcanzando el precio que el comprador acepta, y cuánto cuesta averiguarlo. Meatly ha puesto precio a ese experimento: dos años y unos pocos millones de libras, algo barato para este campo.